Ya se estrenó en Estados Unidos la nueva adaptación cinematográfica de Los Tres Chiflados, un trio cómico más conocido por el programa de TV compuesto por cortos que fueron pensados inicialmente para el cine. El programa se empezó a transmitir por TV en la década de los años 30, pero aún hoy en día algunos canales de TV alrededor del mundo siguen transmitiendo la serie, incluso después del fallecimiento de los actores que le dieron vida a los personajes, entregándole todavía a los nostágicos seguidores y a las nuevas generaciones una muestra de lo que fue todo un éxito mundial en la industrias del cine y la televisión.

La película ha recibido buenas y malas críticas, pero tienden a ser más postivas que negativas. Como siempre pasa con las adaptaciones de este tipo de series o películas muy exitosas en el pasado, hay un gran riesgo de decepcionar a los fanáticos que tienen muchas expectativas. De cualquier manera, es una gran oportunidad para que las nuevas generaciones se acerquen a este clásico trio de la comedia que finalmente llega a las salas después de muchos inconvenientes para dar con el casting adecuado a lo que pretendía el director y el equipo de producción.

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La historia se centra, por supuesto, alrededor de Larry (Sean Hayes), Curly (Will Sasso) y Moe (Chris Diamantopoulos) quienes crecieron en un orfanato del que nunca se fueron. Ellos trabajan como una especie de “toderos” realizando diversos tipos de tareas para las monjas del orfanato, pero estas tareas casi siempre terminan en catástrofes. Un buen día un banco decide ejecutar el derecho dado por la hipoteca del orfanato debido a las deudas del mismo. Es cuando los tres chiflados asumen la responsabilidad de conseguir el dinero y salvar el orfanato. En medio de sus planes para conseguir los fondos para pagar la hipoteca ellos se encuentran con varios personajes peculiares: Una esposa infiel, concursantes de un reality de la televisión y algunos viejos amigos.

Algunos críticos han dicho que una de las cosas negativas del film es que la típica inocencia del trio no es nada creíble en los tiempos modernos donde se supone que la trama de la película se desarrolla. Algo que sin duda puede resultar una versión muy  pesimista del actual estado del mundo. Pero la queja se centra en el hecho de que los personajes resultan un poco forzados para esta época. Una visión respetable que seguramente no todo el mundo compartirá. Se sugiere incluso que hubiera sido mejor y mucho  más divertido recrear los escenarios de los años 30 y no tratar de hacer las versiones modernas de estos personajes en un mundo como el de hoy.

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Sin embargo, a pesar de las críticas negativas, muchos también han elogiado al trio de actores que encarnan esta versión: Sean Hayes, Will Sasso y Chris Diamantopoulos. Algunos críticos concuerdan en que fueron la perfecta elección para interpretar los papeles y que sólo los actores originales podrían haberlo hecho mejor.

Algunas reacciones:

* “El imbécil trio de chiflados nos golpea con una descarga de 92 minutos llena de pura y real estupidez. Incluso para los estándares de los antiguos Tres Chiflados, esta película es totalmente inmadura y muy tonta. Realmente no me esperaba que fuera tan anticuada y tan fuera de contacto con lo que los espectadores actuales encuentran gracioso. ‘No has cambiado nada’, le dice un personaje a uno de los Tres Chiflados. Pues bien, tal vez hubiera sido bueno que cambiaran… al menos un poquito”.
– Sean O’Connell para el periódico The Washington Post

* “Las referencias a la cultura pop se combinan con la icónica y confusa imbecilidad del trio y el resultado es una película que produce grandes carcajadas, llena de sentimiento y unas monjas terribles”.
– Claudia Puig para USA Today

* “Pienso que es un esfuerzo admirable y la única cosa que es clara para mi es que los tipos que interpretan a los chiflados al igual que los tipos detrás de camaras tienen un amor genuino por los originales Moe Howard, Larry Fine y Curly Howard, y lo que han hecho aquí es algo que no representa ningún peligro de destruir o reemplazar la obra original. En vez de eso, es casi una manera de idolatrar un tipo de de humor que nadie mas está haciendo en estos tiempos, de una manera muy directa y a la vez encantadora”.
Drew McWeeny para Hitflix